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Plan de negocios

¿Debería internacionalizar mi empresa en el 2018?

Los datos publicados por la Secretaría de Estado de Comercio en el mes de junio de 2017 reflejan que las exportaciones españolas manifiestan una notable actividad en los últimos años. Según este informe, las exportaciones españolas crecieron casi un diez por ciento en el período comprendido entre los meses de enero y de abril de este año respecto al mismo período del año anterior. Y alcanzaron un máximo histórico valorado en 91.537,7 millones de euros.

Y es que una parte muy significativa de los empresarios españoles tienen como objetivo en su plan de negocios  internacionalizar su empresa. Según la fuente antes mencionada, el número de empresas exportadoras al cierre de 2016, superaban las 147.000, frente a las 97.400 de 2007, al inicio de la crisis económica; un 51 % más.

Si bien es cierto que no todas las empresas que empiezan a exportar mantienen una continuidad, el número de compañías que exportaban regularmente en 2015 era de 47.782, más de un cuatro por ciento que en 2014 y un veintidós por ciento más que en 2007.

En cuanto al número de filiales de empresas españolas, un informe del Instituto Nacional de Estadística publicado el pasado año, contabilizaba cinco mil en los sectores de industria, construcción, comercio y otros servicios no financieros. Estas filiales están generando una cifra de negocios de 183.874 millones de euros.

Dificultades a las que se enfrenta el empresario a la hora de internacionalizar su empresa

Resulta un hecho comprobado que cada vez hay más emprendedores en España que se plantean vender en otros países, pero no es menos cierto el importante porcentaje de las firmas que terminan abandonando, especialmente entre las pequeñas y mediana empresas, a consecuencia de tres carencias que todas comparten:

– Información sobre los potenciales mercados exteriores.

– Experiencia en los negocios internacionales.

– Recursos financieros y humanos adecuados.

Es por ello por lo que antes de optar por internacionalizar nuestra empresa, debemos preguntarnos si realmente es lo mejor para ampliar nuestro negocio. Ni es una obligación ni la única alternativa que tenemos de crecimiento. No resulta aconsejable lanzarse a la aventura si no se dispone previamente de una ventaja competitiva que esté fuera de toda duda y de los recursos necesarios. La experiencia nos enseña que las exportadoras estables tienden a ser empresas de mayor tamaño (medido en número de empleados) y eficiencia que las no estables.

Es cierto que, con la reducción actual de barreras comerciales y el desarrollo de nuevas tecnologías y comunicaciones, la internacionalización de una empresa resulta mucho más fácil. Pero también es verdad que la competencia es mayor, los mercados están saturados, la economía se mueve y cambia constantemente, y el hecho de ser emprendedor no constituye un factor suficiente por sí mismo para alcanzar el éxito. Toda empresa debe prepararse a fondo y asumir la internacionalización como una prioridad en su devenir cotidiano y organizativo.

Tras esta pequeña reflexión, si nos mantenemos decididos a internacionalizar nuestra empresa, debemos prestar atención a los siguientes consejos.

Claves para la internacionalización de la empresa

1. Desarrollar un Plan de Internacionalización de la empresa flexible, que permita reexaminarlo de forma periódica para evaluar y corregir. Dicho plan debe reflejar:

– El motivo por el que se desea internacionalizar la empresa y los objetivos que se buscan.

– Los mercados en los que queremos introducir nuestro producto o servicio.

– El modo en el que pensamos implantarnos.

– Los recursos de los que la empresa puede disponer y los que, siendo realistas, creemos que vamos a necesitar.

2. Realizar un estudio completo del país en el que queremos que nuestra empresa esté presente. Dice una cita anónima que “no puedes descubrir nuevos océanos a menos que tengas el coraje de perder de vista la costa”. Y si queremos implantarnos en el mercado chino, por ejemplo, nos conviene conocer antes su organización territorial, su gobierno, sus relaciones políticas y económica, sus estructuras sociales , la legislación vigente, etc…

3. Analizar y entender bien el mercado, a los clientes que queremos llegar, a nuestros competidores, e identificar las diferencias relevantes respecto del mercado español.

La empresa española con mayor proyección internacional

Con estas tres claves principales, la empresa Mango, de capital cien por cien español, ha pasado de vender camisetas de almacén en el Paseo de Gracia de la Barcelona de los años ochenta, a contar con más de 2.700 puntos de venta repartidos por 105 países de los cinco continentes. Constituyéndose así en la empresa española con mayor proyección internacional, con presencia en 18 países más que su principal rival, el Grupo Inditex.

Para crear sus doce colecciones anuales, los diseñadores tienen que realizar, en muchos casos, un elaborado estudio de observación de las tendencias de cada mercado, y de las distintas características del público objetivo en cada país para, posteriormente, inspirarse y diseñar las prendas propias de la compañía.

Queda claro que internacionalizar una empresa no consiste solo en salir al exterior a través de la exportación o de la inversión directa en el extranjero. Requiere también conocer un mercado en el que la empresa debe posicionarse con voluntad de permanencia. Ello obliga a modernizarse, a introducir mejoras y a dotarse de recursos de calidad, asegurándonos de que nuestro producto es relevante, comunicándolo, adaptándolo incluso con el fin de llegar a aquellos clientes potenciales que nos aportarán valor a largo plazo.

Existen, además, algunos lugares que nos ayudarán para que nuestro camino hacia los mercados foráneos resulte menos áspero, como el ICEX NEXT, en el que un gestor personal nos ayudará en todas las fases de nuestro proyecto, el Ministerio de Industria, los gobiernos autónomos o plataformas como Just for Export.

 

 

 

 

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