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Comer en la oficina te puede pasar factura

Trabajar y comer en el puesto de trabajo de forma saludable no resulta una tarea fácil. Comer en el mismo lugar donde uno desarrolla sus labores, además de aburrido, puede ocasionar numerosos perjuicios para la salud. Aunque la cultura del “tupper” está cada vez más instaurada ¿quién no ha sucumbido a la comida basura de las máquinas de vending o del restaurante de comida rápida más cercano?

Los incesantes horarios hacen que cada vez sea más difícil tener tiempo para preparar una comida saludable pero alimentarse de forma correcta es fundamental no solo para la salud del trabajador, sino también, para la salud de la empresa. Una mala alimentación puede acarrear un aumento de peso, ansiedad, fatiga cerebral, desgaste psicológico… Para evitarlos, es recomendable seguir estos consejos que ayudan a mantener un cuerpo y mente sanos.

#1. Prepara tu comida el día anterior

La comida que uno prepara en casa suele tener menos calorías y es más equilibrada que la que podemos obtener del restaurante de turno. Por lo tanto, vale la pena dedicar un rato del día anterior a preparar el tupper del día siguiente con comida casera, fresca y saludable. Si llegas al trabajo sin la comida, tendrás que ir a comer fuera o pedir comida a domicilio, lo que hará que no controles ni ingredientes ni cantidades e ingieras más conservantes y colorantes. Por lo tanto, establece una rutina que te permita hacerte tu mismo platos que huyan de las frituras. ¡Menos comer fuera y más tuppers!

#2. Desayuna siempre que puedas

Saltarse el desayuno es un grave error porque, además de llegar al trabajo con un nivel de energía insuficiente para rendir durante la mañana, hace que caigamos en la tentación de comprar un snack en la máquina de vending. Para llegar sin un apetito atroz a la hora de la comida, es muy importante desayunar aunque uno disponga de poco tiempo. El esfuerzo merece la pena.

 

#3. Evita comer en tu puesto de trabajo

Comer delante del ordenador no está prohibido pero debes evitarlo. La pausa de la hora de la comida es positiva si conseguimos desconectar  y para ello conviene “cambiar de aires” durante el descanso.

#4. Reduce las cantidades

Para evitar la que nos entre sueño después de la comida, es recomendable reducir la cantidad de alimentos que ingerimos. Reducir los carbohidratos y las comidas altas en grasa ayudan también a evitar situaciones incómodas.

#5. Picar entre horas, pero sano

Los frutos secos y la fruta suelen ser unos buenos aliados si nos entra el hambre a media mañana o a última hora de la tarde. Tener en el cajón una pieza de fruta evitará que recurramos a los típicos dulces o patatas fritas.

#6. Evita los refrescos

Aunque se crea que beber refrescos con altas dosis de cafeína y azúcar aporta energía para poder seguir con la jornada laboral, estamos equivocados. Lo único que te aportarán será hinchazón y un bajón de energía. Opta por tener una botella de agua cerca y ves hidratándote. Las infusiones o tés también son una buena alternativa.

 

Por último, si tu trabajo requiere estar sentado muchas horas, es aconsejable levantarte unos minutos y caminar para activarte y digerir la comida evitando la fatiga y el sueño. En definitiva, pequeñas acciones que pueden terminar con los malos hábitos que pueden acabar por boicotear tu salud.

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