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Finanzas y legal

La gestión financiera de las PYMES debería ir más allá de la función contable

El área financiera de cualquier empresa, además de proporcionar el apoyo económico necesario a cualquier departamento, es el elemento integrador que impide la generación de silos. De hecho, una gestión financiera armonizada es capaz de facilitar previsiones y simulaciones, anticipándose a escenarios de riesgo.

Recomendaciones que pueden ser utilizadas por las PYMES para salir reforzadas:

#1. Establecer un marco financiero sólido para la gestión y previsión de riesgos en toda la cadena de valor. Es fundamental garantizar la viabilidad continua de la financiación propia, porque las opciones de financiación del pasado no tienen por qué ser válidas en el futuro.

#2. Centrarse en el ciclo económico. Resulta fundamental controlar periódicamente cómo está afectando el ciclo a la cuenta de pérdidas y ganancias, y también a la composición del balance.

#3. Revisar los costes variables. Reducir estos costes es habitualmente la forma más rápida de que llegue a buen puerto el flujo de caja, soportando los costes fijos.

#4. Estudiar los planes de inversión. Es importante tener en cuenta las previsiones de tesorería, por lo que hay que ir revisando lo que se necesita a corto plazo. También la disponibilidad de capital para abordar las inversiones.

#5. Controlar la gestión del inventario y la revisión de los niveles de seguridad de existencias. Imprescindible para evitar el riesgo de roturas de stock o pérdida de suministro.

#6. Gestionar los pagos de una manera inteligente. Preservando el circulante para negociar eficazmente los plazos con los proveedores.

#7. Acelerar la gestión de cobros. También revisar el historial de pagos de cada cliente, identificando las compañías que hayan cambiado sus prácticas de pago, sin descuidar nunca la emisión de las facturas a tiempo. Y es que cualquier error en el proceso de facturación es capaz de provocar costosos retrasos en todos los cobros.

#8. Auditar las transacciones de cuentas. Aquellas por pagar y también las pendientes por cobrar, para asegurarse que se cobra y se paga lo correcto, en tiempo y forma.

#9. Considerar fuentes de ingresos alternativas. Apostar por fuentes de ingresos no tradicionales, si el escenario revela presiones en el flujo de ingresos continuos, puede ser una buena forma de sustituir este tipo de ingresos de forma temporal o incluso de forma permanente.

#10. Llevar a cabo evaluaciones generales. Acerca de los riesgos financieros asociados a proveedores, clientes y también a actividades críticas. Todo ello para poder identificar los problemas potenciales antes de que se materialicen.

Pablo Couso, Director Comercial de Datisa, uno de los principales desarrolladores de software de gestión empresarial para pymes en España, comenta “la gestión financiera, en concreto, la gestión de la tesorería, tiene que ser parte integrante de la evaluación de riesgos. También del plan de acción a corto plazo de la COVID-19.

Además, en el caso de aquellas empresas que no hayan sufrido pérdidas, resulta fundamental la evaluación de sus necesidades en esta línea. Por otro lado, deberían desarrollar medidas adecuadas para adaptarse a diversos escenarios. Esta es la manera adecuada de identificar los riesgos que podrán afectar a la red de clientes y también a los proveedores. De todos modos, esta gestión del riesgo únicamente será posible si la compañía apoya su gestión financiera sobre un software ERP adecuado”.

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