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Regular el cómo, no el cuánto: nuevo enfoque del consumo de pantallas

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The British School of Barcelona recomienda seguir las 4 C’s. Se trata de una serie de consejos que favorecen al máximo un tiempo de calidad frente a las pantallas.

Las navidades, igual que cualquier otro periodo vacacional en el que se disfruta de más tiempo libre, siempre aviva el debate sobre el número de horas que niños y jóvenes han pasado frente a las pantallas.

#1. El 98% de los menores utiliza Internet diariamente

Además, el 95% de los adolescentes de entre 10 y 15 años efectúan un uso habitual del ordenador. Además, para el 47,7% de los adultos, el principal motivo de conflicto que existe con sus hijos recae en el uso de las redes sociales. También en el uso de Internet y la tecnología, según un reciente estudio realizado por el Centro Reina Sofía sobre adolescencia y juventud y la FAD.

#2. ¿Cualquier tipo de tiempo dedicado a la tecnología es perjudicial?

Según indica Emma Overton, Directora de Educación Infantil y Primaria y Responsable de Transformación Digital de The British School of Barcelona (BSB), los niños ya están creciendo como consumidores digitales. Y aunque no entienden todavía cómo funciona la tecnología, aun así absorben a diario gran cantidad de contenidos digitales.

#3. Gran diferencia entre usar las pantallas de forma pasiva o hacer un uso constructivo

“Resulta evidente que renegar de la tecnología y de su consumo es algo casi imposible. Por eso, es imprescindible entendamos la diferencia entre el uso pasivo y el uso creativo de la tecnología en nuestro propio entorno familiar.”

#3. Uso saludable de Internet

“Se trata de identificar para qué se utiliza la tecnología y las pantallas. Al decidir utilizarlas y con quién, y cuánto tiempo se les dedica con el objetivo de lograr un equilibrio saludable entre las actividades digitales y las no digitales en nuestras vidas” explica la especialista de BSB.

#4. Algunos buenos ejemplos

Llamaríamos consumo pasivo a aquel en el que miramos las redes sociales o vemos vídeos en YouTube. Pero también existe la posibilidad de hacer un uso productivo de toda esta tecnología. Es decir, cuando la empleamos para aprender una nueva habilidad o para programar un juego o crear una página web. También cuando editamos imágenes o creamos. “En definitiva, se convierte todo en un problema cuando se permite a los niños un consumo sin supervisión”, termina Overton.

#5. Las “4 Cs” para maximizar el tiempo dedicado a las pantallas

Hablamos cuatro formas de ganarle la partida a la tecnología y a los nuevos usos derivados de Internet entre los más pequeños.

#6. Critical Thinking o Pensamiento crítico

Se centra en buscar medios o canales que profundicen en un tema, a partir de una materia o una habilidad. Consiste en poner a la disposición de los niños juegos en los que se enfrenten a dilemas éticos. También que elaboren estrategias para sortear obstáculos. “Además, los juegos de preguntas y respuestas pueden ser divertidos y parecer educativos. Pero realmente no ayudan a los niños a encontrar un significado profundo o duradero”, afirma Overton.

#7. Creativity o Creatividad

Hace referencia a los productos educativos de mejor calidad, en cuanto a la capacidad que tienen de invitar a los niños a desarrollar su creatividad. Crear novedosos contenidos como un nuevo nivel para un videojuego. También una canción para que los niños se sientan más dueños de su aprendizaje, dándole su propio giro a la experiencia.

#8. Connection o Conexión

Los más pequeños deben conectar a nivel personal con lo que están viendo. También al jugar y al leer, jugando o leyendo. Que si sientan comprometidos, absortos o inspirados es clave.

#9. Context o Contexto

El contexto siempre el contexto ayuda a los niños a entender cómo encajan los medios en el mundo en general. Por eso también son fundamentales los debates y las actividades en torno a los juegos o las películas para los niños. Estar con ellos mientras juegan o ven algo en la pantalla debe ir acompañado de algo más. Hablamos de hacerles preguntas sobre lo que aprende. También realizar actividades sin estar conectados a Internet puede ampliar su aprendizaje, ayudándoles a reflexionar sobre su entorno.

#10. La seguridad, punto clave

Que los padres hablen con sus hijos para lograr entender a qué dedican el tiempo cuando están en Internet es fundamental. También que les logren ayudar a gestionar el tiempo libre y que pacten límites de horas dedicadas a las pantallas. “Establecer límites de tiempo resulta muy útil. Pero para que estos límites se materialicen eficientemente, el ejemplo que dan los padres resulta clave. Si los padres logran respetar los límites horarios al igual que sus hijos y proponen pasar tiempo en familia haciendo planes alternativos, los niños verán todos estos límites como creíbles y como respetables”, termina.

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